BILICO 2001
BILICO 2001
Metamorfosis digitales y Cibachrome de Gaetano Armenio en una sala a oscuras: a cada visitante una linterna y un caramelo de lavanda. Terlizzi, 2001.
Hice entrar a los visitantes en una sala completamente a oscuras. A cada uno le daba dos cosas, una linterna de bolsillo y un caramelo con sabor a lavanda. Las obras se descubrían de una en una, dentro del haz de luz, sin saber qué esperar en el paso siguiente. Quería que las imágenes se revelaran despacio, con esa tensión que nace cuando no lo ves todo de golpe.
BILICO era una exposición de metamorfosis digitales, Cibachrome de gran formato y videografía, en una época en la que las técnicas digitales apenas empezaban a entrar en el trabajo fotográfico. Un vídeo hipnótico acompañaba el recorrido y marcaba el ritmo con el que uno se movía entre luz y sombra. El tema era el límite entre lo visible y lo invisible, y el montaje a oscuras lo ponía en escena antes incluso que las fotografías.
Realicé las fotografías, las elaboraciones digitales, la videografía y el montaje de toda la exposición. La sede era la Galería de arte RA de Terlizzi.
Una exposición no es solo lo que cuelgas en la pared. En BILICO la experiencia empezaba por la oscuridad y por una linterna en la mano. Las fotografías eran las mismas para todos, pero cada uno las descubría en su propio orden, a su propio ritmo. Fue la primera vez que entendí cuánto cuenta cómo haces entrar a la gente en una sala, no solo qué pones dentro.

