MISCELLANEA, 1996
MISCELLANEA, 1996
«Bellissimi, ¿por qué no organiza una exposición?»
Me lo preguntó la señora Rosanna Gaeta, de la Librería La Maria del Porto de Trani, una tarde calurosa de verano, en mi despacho. Estaba mirando algunos trabajos míos. Yo me eché a reír. Ya no me reía unas semanas después, el día de la inauguración. Estaba tan superado por la ansiedad que no me presenté a mi propia exposición.
MISCELLANEA reunía obras gráficas y fotográficas construidas con elaboraciones digitales, fuertes contrastes cromáticos, un recorrido por los sentimientos humanos y su vitalidad contrastante. Era 1996. Los medios digitales apenas empezaban a entrar en el trabajo de quien hacía imágenes, y yo ya estaba metido hasta el cuello.
Realicé todas las obras expuestas, gráficas, fotográficas y elaboraciones digitales, y me ocupé del montaje de la exposición, en la Librería La Maria del Porto de Trani.
Mi primera exposición nació porque otra persona vio algo en mis trabajos antes de que lo viera yo. No me presenté a la inauguración por la ansiedad, y sin embargo de ahí empezó todo lo demás. A veces las cosas importantes arrancan por casualidad, y tú ni siquiera estás en la sala cuando ocurre.

