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GIANNI BERENGO GARDIN

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GIANNI BERENGO GARDIN

LAS ...

31 de agosto de 2026

Esperaba contar las máscaras antropológicas de Tricarico (mt) con la cámara de fotos. En cambio la Pro Loco me pidió que me sentara a una mesa a hablar de turismo, turismo cultural, eso lo añado yo.

 

Cuando el rito se convierte en espectáculo

El título del encuentro, el 5 de septiembre a las 10:45 en la Villetta Comunale Massaioli, es directo: "Las tentaciones del turismo". Ocurre dentro de la XV edición del Encuentro Internacional de las Máscaras Antropológicas de Tricarico (mt), en Basilicata, donde este año dieciséis grupos de España, Portugal, Bulgaria, Ecuador, Bolivia y Perú desfilan junto a las vacas y los toros del pueblo, y l'Mash-kr, la máscara que nace de la fiesta de San Antonio Abad del 17 de enero.

 

El encuentro existe desde 2011, impulsado por la Pro Loco y el Ayuntamiento para abrir el centro histórico árabe-normando a un público que viene de fuera. Tres días entre desfiles, puestos de gastronomía y vino y jornadas de debate, con un tema que ya lo dice todo: "Máscaras y sabores del mundo".

La tentación es siempre la misma, en cada territorio que he recorrido en los últimos veinte años: convertir un rito en un producto porque atrae a más gente, y descubrir después que la gente venía precisamente porque no lo era.

 

No se va solo

En la mesa, junto a una antropóloga de la Unibas, la directora general de la APT Basilicata, un periodista documentalista y el coordinador del proyecto MASKS para la CNA de Matera, llevaré una convicción que no nace el viernes: cuando hablas solo, al mundo le cuesta escucharte.

 

Lo he comprobado tres veces. En 2008 reuní a veintidós municipios de Apulia en torno a los ritos de la Semana Santa. En 2011, con la entonces consejera regional de turismo Silvia Godelli, hice lo mismo con las fiestas patronales: así nació la marca Patroni di Puglia, treinta y dos municipios. En 2021, en plena pandemia, la misma idea se convirtió en Pugliautentica.it, la Apulia que nunca has visto: catorce municipios, quince empresas agroalimentarias, una sola propuesta en lugar de quince voces desconectadas.

 

Tres redes, una regla

Tres redes distintas, la misma regla: una tradición por sí sola no se convierte en un producto vendible en los mercados turísticos nacionales e internacionales. Hace falta una identidad reconocible, auténtica, no inflada. Y detrás de la identidad, una verdadera actividad de promoción y comercialización, no solo el relato. No estoy seguro de que baste con decirlo. Sé que lo he visto funcionar cuando seguí la campaña europea del proyecto MASKS entre los caretos de Bragança y las máscaras zoomorfas de media Europa: sin la red de doce socios que mantiene unido el proyecto, cada máscara habría quedado como un hecho local.

 

Cómo dar a conocer una tradición sin que desaparezca dentro de su propio éxito. El oficio de la comunicación, hecho bien, no desnaturaliza las máscaras antropológicas de un pueblo. Las protege.

En Tricarico se intenta hacer lo mismo, con vacas, toros y cencerros en lugar de caretos. Es el mismo problema de cien pequeños pueblos italianos que abren sus puertas sin saber cuánto abrirlas.

Veremos qué sale del debate, el 5 de septiembre.

 

La mesa redonda y quiénes participarán

En la mesa de "Las tentaciones del turismo", junto a mí (que me ocupo de la comunicación del proyecto europeo MASKS) están:

Margherita Sarli, directora general de la APT Basilicata; Vita Santoro, antropóloga y coordinadora de la Unibas para el proyecto MASKS; Marina Berardi, antropóloga y fotógrafa; Antonio Di Biase, de la Cooperativa Nuova Atlantide; Donatello Caivano, administrador de "Il volo dell'angelo"; Leo Montemurro, presidente de la CNA Matera y coordinador del proyecto MASKS; Lorenzo Scaraggi, periodista y documentalista.

 

El referente organizativo de la Pro Loco Tricarico es Giuseppe Fedele.

 

 

 

Me han invitado a Tricarico el 5 de septiembre para hablar sobre el turismo de las tradiciones, en la mesa redonda de la XV edición del Encuentro Internacional de Máscaras Antropológicas.

SOVERETO ...

11 de agosto de 2026

La XIV edición del Sovereto Festival en Terlizzi, del 21 al 23 de agosto, tiene como tema «Las migraciones». A continuación, explico cómo diseñé la comunicación del evento.

 

MIGRACIONES, y mi primera partida

Un mural, fotografiado en una pared cualquiera. Un hombre de pie junto a un coche, y encima una inscripción: «No es un país para viejos». La foto la hice yo, y decidí que sería el avance de este artículo. Porque siempre nos imaginamos la migración como algo propio de los jóvenes, y sin embargo se produce a cualquier edad.

 

El tema de la XIV edición del Sovereto Festival, del 21 al 23 de agosto en Terlizzi, es «MIGRACIONES». En plural, y ahí está la clave. Pueblos, lenguas, sonidos, recuerdos. Yo me encargo, una vez más, de la comunicación, y he dado muchas vueltas a esta palabra.

 

La primera vez que me fui

Tenía dieciocho años. Me fui a Milán. No recuerdo la maleta, pero sí recuerdo la sensación: que la vida de verdad empezaba en otro lugar y que yo tenía que ir a buscarla. Después volví a Apulia y, desde entonces, ya no me he movido de aquí. Pero esa partida todavía la llevo dentro. Quien se ha marchado alguna vez reconoce a los demás que se marchan. Basta con una mirada en la estación.

Por eso ese mural me llamó la atención. El hombre que está junto al coche podría ser yo a los dieciocho años. Podrías ser tú.

 

Entonces me di cuenta de algo. Desde 1980 nunca me he mudado, pero he cambiado de profesión varias veces: ventas, diseño gráfico, edición, diseño de envases. También se emigra sin moverse del sitio. Basta con cambiar de horizonte, no de dirección.

 

La música avanza, y su director también

Cada sonido que conocemos proviene de otro lugar. El blues es el esfuerzo de los campos convertido en voz. El jazz es un puerto. Las launeddas sardas son más antiguas que casi todo, y sin embargo suenan nuevas. Combinar sonidos mediterráneos, de jazz, sardos y contemporáneos no es simplemente llenar un cartel. Es demostrar que una cultura solo se sostiene cuando se encuentra con las demás.

 

La dirección artística corre a cargo de Giovannangelo de Gennaro. El mismo tipo hiperansioso que, en la época del Festival Viator, me bombardeaba con programas por WhatsApp mientras yo le enviaba «Molto calmo» de Neffa, sin ningún efecto. Pero Giovannangelo es un auténtico caminante, alguien que se inspira en las vías francígenas, en el silencio entre una nota y otra. Y un festival sobre las migraciones se lo confías precisamente a alguien así. A quien ha hecho de la música un camino.

Una huella, al fin y al cabo, es la prueba de que alguien ha pasado por allí. No de que se haya quedado. Como yo a los dieciocho años. Como ese hombre en la pared, que no, no espera el permiso de nadie para volver a la calle.

 

Sovereto Festival 2026: fechas, lugar e información

La XIV edición del Sovereto Festival se celebra en Borgo Sovereto, en Terlizzi, provincia de Bari, del viernes 21 al domingo 23 de agosto de 2026. Todas las actividades son de acceso libre y gratuito.

 

Durante tres días, el pueblo se convierte en un espacio cultural abierto a todos: conciertos, charlas, presentaciones de libros, talleres para niños y adultos, experiencias de canto coral, instalaciones artísticas y el mercado de productos de producción propia. La música abarca desde el jazz hasta la música del mundo, pasando por repertorios populares y experimentación contemporánea.

 

Dirección artística de Giovannangelo de Gennaro, con el patrocinio del Ayuntamiento de Terlizzi, Concejalía de Cultura.

 

El programa de las tres veladas

Viernes, 21 de agosto

20:00 h. Presentación de «Me la sono andata a cercare. Diarios de una reportera de guerra» (Laterza, 2025). La autora, Giuliana Sgrena, conversa con Gianpaolo Altamura. Discursos institucionales del alcalde Michelangelo De Chirico y de la concejala de Cultura, Daniela Zappatore. En colaboración con el grupo de investigación «S/Murare il Mediterraneo».

21:30 h. Andrea Marchesino, Gargano Blues. Andrea Marchesino a la guitarra, Andrea Resce al bajo y Michele de Costanzo a la batería.

Sábado, 22 de agosto

A las 18:30 h, cerca del Suberito Bar. «Semillas del mundo», taller ecológico organizado por BimBumBam, para niños a partir de 5 años.

19:00 h. Traversa del Santuario. Presentación de «La rosa de Gaza» (Les Flâneurs 2026). La coeditora Lucia Cupertino conversa con Pasquale Vitagliano, con la participación de Mariastella Dilillo, de la delegación de Médicos Sin Fronteras de Barletta.

20:30 h. Lisa Manosperti, «Uncaged Bird», homenaje a Abbey Lincoln. Lisa Manosperti (voz), Roberto Ottaviano (saxofones) y Umberto Petrin (piano).

22:00 h. Moving Clouds, «Oltre confine», concierto en directo por su 30.º aniversario. Giuseppe Porsia, flautas y guitarra; Luigi Sforza, guitarras; Marcello Zinni, piano y teclados; Giorgio Vendola, contrabajo y bajo eléctrico; Michele Perruggini, batería y percusión.

Domingo, 23 de agosto

A las 10:00 h en el Borgo. Coro social, taller sobre la voz como fuente sonora. Clase al aire libre impartida por Giovannangelo de Gennaro.

A las 18:30 h, cerca del Suberito Bar. «Approdi, de ciudad en ciudad», taller de escritura y lectura organizado por Le Città Invisibili, para niños a partir de 5 años.

19:00 h. Traversa del Santuario. Vamos a hablar de «La Merica», la gran emigración italiana a EE. UU. Clase al aire libre impartida por Francesco Vino.

20:30 h. Gavino Murgia, Sonos Disterraos. Saxofones, sulitu, launeddas, bajo tenor y samplers.

22:00 h. Dúo Petti & Molino, «Jouer de la musique». Manuel Petti al acordeón, Marco Molino al vibráfono y a la percusión.

 

Durante todo el festival

«Festa Maggiore Terlizzi, Sovereto», instalación fotográfica de Maria Pansini. A partir de las 18:00 h, el mercadillo de productos artesanales.

 

 

 

MIGRACIONES: la palabra que da sentido a la XIV edición, contada por alguien que se marchó a los dieciocho años

NUEVE ...

8 de junio de 2026

Las flores que llegaron sin avisar

 

2006. Por oficio los ramos de flores los mandaba yo. Aquella vez los recibí.

Por oficio los ramos de flores los mandaba yo. A los clientes, para felicitar, para las inauguraciones. Aquella mañana de 2006, con la feria ya cerrada, mi despacho se llenó de flores que iban llegando. Por una vez estaba al otro lado del mostrador. Unos meses antes había empezado a recorrer el polígono industrial de Molfetta con una propuesta sencilla: ir juntos a la Fiera del Levante de Bari, un solo estand, compartido. No un consorcio, no un compromiso para los años venideros, sino un experimento con fecha de inicio y de final. Una cosa la decidimos enseguida, mi socio y yo: Editrice L’Immagine no entraría en el estand.

Se organiza mejor una fiesta a la que no estás invitado.

 

Uno a uno, dijeron que sí

La reacción fue la que me sé de memoria. «Pero nosotros somos distintos, hacemos cosas distintas». Y tenían razón, porque Cattolica Popolare, Globeco, Gaudio, Giesse Impianti, Grossano Arredamenti, Inottica, Molfetta Outlet, Remec y Sitec estaban en nueve sectores que no se hablaban. Pero la propuesta colectiva no se vende en asamblea, se vende puerta por puerta, un escritorio cada vez. Uno tras otro dijeron que sí. Ninguna convocatoria pública, ninguna subvención, cada uno puso su parte. Quien saca dinero del propio bolsillo razona con otra atención, y eso lo había aprendido ya desde 1980.

 

Un nombre, no una dirección

Al estand lo llamé NOVEMERCANTIinFIERA y me encargué de su gráfica y su comunicación, porque el visitante tenía que entrar en un lugar, no en nueve rótulos juntados para repartir el alquiler. Se entraba por una empresa y se salía conociendo nueve. Funcionó. Contactos nuevos, buenos resultados, y todos saboreando ya la edición siguiente. En los meses posteriores otras empresas del polígono llamaron a la puerta para estar la próxima vez.

La próxima vez no llegó. Al año siguiente estaba metido en la Semana Santa de Molfetta, y las energías tomaron en bloque aquel camino. Una sola edición, pues. Pero pensándolo ahora, aquellos nueve estands convertidos en uno ya eran la misma idea que haría crecer en otra parte: juntar a quien va por libre, y hacer de ello un territorio. Entonces no lo sabía. Ya estaba mirando más allá. Durante una semana, en cualquier caso, el polígono industrial de Molfetta había tenido un nombre en la Fiera del Levante, no una dirección en un mapa.

 

Las flores, aquella mañana, siguen siendo la manera más concreta que he visto de decirlo.

 

> Descubre la ficha del proyecto

 

Nueve empresas de Molfetta, un solo estand en la Fiera del Levante: así nació NOVEMERCANTIinFIERA en 2006

BANDA ...

4 de marzo de 2026

1996-2026. Treinta años de música, identidad y pasión compartida.

 

Hay una fotografía en la exposición que me detuvo más que las demás. Una chica con los ojos cerrados, el clarinete apoyado en la frente. Ningún público, ninguna procesión, ningún uniforme en primer plano. Solo concentración.

Esa toma la construí y la fotografié yo. Tenía delante a muchos músicos y la elegí a ella. Por la cara, por la delicadeza de la expresión, pero sobre todo porque representa el ambiente que encontré al entrar en la Associazione Musicale Santa Cecilia: sorprendentemente joven. En ese momento entendí también cómo contar estos treinta años. No con una secuencia de fotografías, sino con una historia.

 

Diseñar un evento cultural: convertir la memoria en relato

El diseño de eventos culturales para mí es esto: convertir imágenes, memoria y personas en un relato capaz de hablarle a la comunidad. Es el trabajo que hago desde hace más de cuarenta y cinco años, atravesando gráfica, edición, fotografía e identidad visual. Y es probablemente también el motivo por el que me pidieron coordinar esta exposición fotográfica.

La «meglio gioventù» no es un eslogan. Son los chicos y las chicas que cada día pasan por la asociación. Los que estudian, ensayan, se equivocan, vuelven a intentarlo. Los que eligen dedicar tiempo a algo que no es solo exhibición, sino pertenencia.

 

El 22 de abril de 1996 quince personas decidieron que Molfetta merecía una voz musical propia. Desde entonces aquella decisión se ha convertido en recorrido, escuela, disciplina, comunidad. Cuando empecé a trabajar en la exposición entendí enseguida que no bastaba con celebrar un aniversario. Había que devolver el sentido de lo que esta banda representa para la ciudad. Por eso el recorrido expositivo atraviesa treinta años como un álbum de familia: de los fundadores a los jóvenes de hoy, de los ensayos a las procesiones, de las fiestas patronales a las noches de verano.

 

Confieso una cosa

Mientras seleccionaba las imágenes sentí una punta de envidia. No por los treinta años de historia. Por esa determinación silenciosa que veo en sus ojos. Por la capacidad de estar dentro de una tradición sin vivirla como un peso, sino como un privilegio.

 

La banda que crece desde abajo

La Banda Santa Cecilia no es solo la banda sonora de la Semana Santa, de la fiesta patronal o de la Navidad entre callejones. Es un lugar de crecimiento. Una escuela de responsabilidad colectiva. Un gimnasio de escucha mutua.

La exposición permanece en la Sala dei Templari, en Molfetta, hasta el 9 de abril de 2026.

 

 

Cómo diseñé la exposición por los treinta años de la Banda Santa Cecilia de Molfetta